El 26 de agosto de 2026, una enorme masa de hielo y roca se desprendió desde los 5.200 metros de altitud en el macizo Langtang Lirung, en la frontera entre Nepal y el Tíbet. El colapso glaciar generó una avalancha que descendió 1.200 metros hasta el fondo del valle, se transformó en un flujo de agua, barro y escombros, y arrasó localidades, puentes y caminos a lo largo de más de 20 kilómetros. Las imágenes dieron la vuelta al mundo. Y en Chile, muchas personas que conocen el Cajón del Maipo se hicieron la misma pregunta: ¿puede ocurrir algo así aquí?
Qué fue exactamente el colapso glaciar de Nepal
No fue una inundación común ni un terremoto, aunque los sismógrafos registraron una señal equivalente a una magnitud 5,2. El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó que esa señal fue generada por el impacto de la propia masa en caída, no por una falla geológica. Según el glaciólogo Simon Cook, de la Universidad de Dundee, el frente de un glaciar se desprendió desde gran altura y cayó al valle, incorporando roca, sedimentos y agua en su descenso. El resultado fue lo que los especialistas llaman un evento en cascada: colapso de ladera con hielo, avalancha de roca y hielo, flujo de detritos, inundación repentina.
La glacióloga Lauren Vargo, de la Universidad Victoria de Wellington, explicó cómo trabajan los investigadores en estos casos: comparan imágenes satelitales antes y después del evento para identificar qué falta en las montañas. En el caso del Langtang Lirung, las imágenes mostraron la desaparición de una sección del glaciar entre el 24 y el 26 de agosto. El científico Simon Cox, del instituto neozelandés GNS Science, estimó que el volumen desplazado podría estar entre medio millón y decenas de millones de metros cúbicos.
El Cajón del Maipo tiene glaciares: qué dice la evidencia
La cuenca del río Maipo contiene más de 700 km² de hielo glaciar. Los glaciares del volcán San José perdieron el 30% de su cobertura entre 1986 y 2010. El glaciar Juncal Sur retrocede a razón de 79 metros por año. El Echaurren Norte, el glaciar con el registro de balance de masa más largo del hemisferio sur, acumula un balance negativo en el largo plazo. Esos datos no son alarmantes en sí mismos: el retroceso glaciar en los Andes Centrales es un proceso documentado y gradual. Lo que sí importa es entender qué tipo de riesgos genera ese retroceso y en qué escala.
El riesgo más concreto asociado a los glaciares del Cajón no es un colapso como el de Nepal sino los lahares: flujos de material volcánico mezclado con agua de deshielo que pueden generarse si el volcán San José entra en erupción. Ese escenario está documentado: el flanco occidental del volcán tiene glaciares cuyo deshielo, ante una erupción, se encausaría por los esteros Colina y La Engorda hacia el río Volcán. Es un riesgo real, pero condicionado a la actividad volcánica, no a un colapso espontáneo de hielo. El marco regulatorio chileno tampoco ha definido obligaciones claras para actividades que operan en territorio glaciar: como documenta el análisis sobre el heliski y la evaluación ambiental en glaciares del Cajón, hay actividades que operan sobre estos cuerpos de hielo sin ninguna obligación de caracterizarlos ni evaluar su impacto.
Las diferencias con el Himalaya son fundamentales
El Langtang Lirung tiene glaciares que descienden desde más de 7.000 metros. Los glaciares del Cajón del Maipo están entre los 2.700 y los 5.800 metros. El Himalaya concentra miles de lagos glaciares represados, muchos sin monitoreo sistemático. En el Cajón, los cuerpos de agua asociados a glaciares son de escala menor y están en su mayoría alejados de zonas pobladas. La densidad de población en los valles del Himalaya es incomparablemente mayor a la del alto Cajón del Maipo, donde las localidades habitadas permanentemente están en el tramo bajo del valle, a decenas de kilómetros de los frentes glaciares.
El riesgo geológico más recurrente en el Cajón no viene del hielo sino de las laderas: flujos de detritos, deslizamientos y crecidas súbitas ante lluvias intensas. En enero de 2021, tormentas convectivas en cordillera dejaron 700 personas damnificadas y 180 viviendas dañadas en El Melocotón y San Alfonso en pocas horas, sin ningún glaciar involucrado. Ese es el riesgo que el visitante del Cajón tiene más probabilidad de enfrentar, y está bien documentado en las advertencias y precauciones que todo visitante del Cajón debería leer antes de subir.