A 45 kilómetros en línea recta desde la Plaza de Armas de Santiago, en la cuenca alta del Valle del Olivares, se encuentra el Juncal Sur, el glaciar más grande de Chile central. Tiene su frente a unos 3.800 metros sobre el nivel del mar y forma parte de un campo glaciar casi continuo junto a los glaciares Olivares Beta, Olivares Gamma y Olivares Alfa. Todos están por encima del Gran Salto del Olivares, la cascada que nace de sus deshielos.
El campo glaciar del Olivares
El río Olivares nace directamente de ese campo glaciar. En su tramo superior recibe el aporte de los esteros Picarte, El Plomo, Cordillera Ferroso y Esmeralda, todos alimentados por las cumbres de los glaciares Olivares y el Juncal Sur. El glaciar Esmeralda cubre la cara este del cerro El Plomo, a 6.050 metros de altitud, y su deshielo alimenta el Valle del Olivares aguas abajo del Gran Salto.
Para llegar al sector glaciar desde el cajón hay que tomar la ruta G-345 desde la G-25, subir por el Valle del Colorado hasta la bifurcación hacia el Olivares y continuar por la ruta patrimonial. El acceso está regulado por el Ministerio de Bienes Nacionales y requiere permiso previo gratuito. Desde el control de acceso son 29 kilómetros adicionales hasta el inicio de los circuitos.
Lo que el retroceso implica en números
Los glaciares de la cuenca del Maipo perdieron un 20 por ciento de su superficie entre 1955 y 2016, pasando de 19 a 15 kilómetros cuadrados. Esa diferencia equivale a 3.600 millones de metros cúbicos de agua, o a llenar catorce veces el embalse El Yeso. En 1947 el glaciólogo Luis Lliboutry registró el frente del Juncal Sur varios kilómetros más abajo de su posición actual.
Las consecuencias no son paisajísticas solamente. En verano, cuando los ríos dependen del deshielo porque no llueve, el Maipo puede recibir entre un tercio y dos tercios de su volumen total de los glaciares de su cuenca. El río Yeso recibió hasta un 40 por ciento de su caudal del aporte glaciar entre diciembre de 2017 y mayo de 2018. El abastecimiento hídrico de Santiago en periodos de sequía depende directamente del volumen de hielo que queda en esas cumbres.
Los glaciares del Maipo perdieron un 20 por ciento de su superficie entre 1955 y 2016, pasando de 19 a 15 km². Esa diferencia equivale a 3.600 millones de metros cúbicos de agua, o a llenar catorce veces el embalse El Yeso.
Cómo se ven desde los distintos tramos
Desde el tramo corto de la ruta patrimonial, el que va de la bocatoma a Las Ramadas, la experiencia es más de valle glaciar que de glaciar propiamente tal: el paisaje de fondo de cuenca, las terrazas fluviales y los primeros bloques erráticos dispersos por el suelo. Los bloques erráticos son fragmentos de roca transportados por el hielo desde lugares que pueden estar a cientos de kilómetros; cuando el glaciar se derrite, quedan depositados donde el hielo los abandonó.
Los glaciares en sí aparecen en el tramo largo, desde Las Ramadas hacia el Gran Salto, y con más claridad aún en el tramo superior, donde se requiere equipo técnico de montaña. La laguna Barrosa, a 3.622 msnm, tiene su color café claro característico por los sedimentos que arrastran los deshielos. Desde ella hay vista directa al frente del glaciar Olivares Gamma.
Información práctica
El permiso de acceso a la ruta patrimonial del Olivares se tramita en el sitio web del Ministerio de Bienes Nacionales. Es gratuito y llega por correo electrónico; hay que presentarlo junto a la cédula de identidad en el control de acceso gestionado por AES Andes. El tramo corto no requiere equipo de montaña y es apto para una excursión de día. El tramo largo hasta el Gran Salto requiere equipo de campamento. El tramo de glaciares requiere conocimientos técnicos de montaña.