El territorio
El Cajón del Maipo
Un valle de 4.994 km² entre Santiago y la alta cordillera andina.
Sobre el territorio del Cajón del Maipo
El territorio del Cajón del Maipo es la cuenca alta del río Maipo, encajada entre la Cordillera de los Andes y los contrafuertes que la separan de la cuenca del Mapocho. Tiene una extensión de 4.987 kilómetros cuadrados y concentra glaciares, volcanes, valles fluviales y un registro geológico que abarca desde el Paleozoico hasta erupciones recientes. El río Maipo nace en las laderas del volcán del mismo nombre a más de 5.000 msnm y recorre el cajón de este a oeste antes de atravesar el valle central hacia el océano Pacífico.
Antes de la colonia española el cajón fue habitado por los Chiquillanes, pueblo nómade concentrado especialmente en el sector de San Gabriel. Cazaban guanacos y huemules, comerciaban carne y sal extraída de las lagunas del área, y recolectaban frutos silvestres. Su nombre proviene del mapudungún y significa arbusto. La presencia incaica en la zona también está documentada: la momia hallada en el cerro El Plomo forma parte de la colección del Museo Nacional de Historia Natural. Los Chiquillanes se extinguieron durante el proceso de conquista española.
La historia colonial del cajón giró en torno a la minería. La primera mina de plata del país operó a unos 25 kilómetros de San José de Maipo. Se llamaba San Pedro Nolasco, fue explotada a partir de 1790 y reportó al Reino de Chile las mayores divisas de su época. El flujo de familias de mineros que generó fue tan significativo que en 1792 se fundó la Villa de San José de Maipo. Los pasos cordilleranos — Las Pircas, Piuquenes y el paso Maipo, todos de data precolombina — se usaron para el intercambio de ganado con Argentina, y el Control Aduanero para ese comercio funcionó en El Manzano.
Hacia fines del siglo XIX la mina El Volcán concentró el 40 por ciento de la producción de cobre del país. Las fundiciones consumieron gran parte del bosque nativo del cajón: quillayes, olivillos y guayacanes se talaron para alimentar los hornos. En 1908 se desplegó el primer tramo del ferrocarril militar desde Puente Alto hasta San Gabriel, con el objetivo de evacuar mineral desde El Volcán. La vía se extendió por etapas hasta 1914, incorporó con el tiempo transporte de pasajeros, y fue desmantelada en 1987. Las estaciones que quedan en pie, incluidas las de San José de Maipo y El Melocotón, son Monumentos Históricos.
El cajón también se convirtió en la fuente de energía y agua de Santiago. Entre 1918 y 1922 se construyó la planta hidroeléctrica de Maitenes, seguida por las de Queltehues y Volcán. El embalse El Yeso, construido entre 1967 y 1969, almacena el agua que abastece a más de siete millones de personas en la Región Metropolitana. La laguna Negra y la laguna Lo Encañado completan el sistema de captación. La historia del Cajón del Maipo es, en buena parte, la historia de cómo Santiago extrajo de este territorio todo lo que necesitó para crecer: plata, cobre, agua y electricidad.
El río Maipo articula todo el territorio. Sus tributarios principales — el río Volcán, el río Yeso, el río Colorado y el estero San Alfonso — drenan los distintos valles interiores antes de confluir en el cauce principal. El caudal del Maipo depende del deshielo estival de los glaciares y la nieve acumulada en invierno, lo que hace del cajón un territorio cuyo comportamiento hidrológico tiene consecuencias directas sobre el abastecimiento de agua de la capital durante todo el año.
La figura del arriero es parte constitutiva de la identidad del territorio. Desde la colonia, los arrieros del cajón organizaron el cruce de ganado hacia Argentina por los pasos cordilleranos, una actividad que persistió durante siglos y que todavía se practica desde San Gabriel hacia la alta cordillera. La medialuna de San Gabriel, una de las cinco que tiene el cajón, es el espacio donde esa cultura se mantiene viva en los rodeos que se realizan a lo largo del año.