Un río atmosférico no es una banda estrecha y alargada de vapor de agua que viaja por la atmósfera desde el océano hacia el continente, transportada por vientos de alta velocidad. Cuando ese vapor choca contra la cordillera de los Andes y se ve forzado a ascender, se condensa y precipita. En invierno, ese mecanismo explica buena parte de las lluvias que caen en Chile central. En verano, su llegada es excepcional, y cuando ocurre, puede ser devastadora.
El evento de enero de 2021 en el Cajón del Maipo fue causado por un tipo particular de río atmosférico: el río atmosférico zonal, o ZAR. Lo que lo distingue de los que llegan en invierno es su orientación, en vez de venir del noroeste, el ZAR llega directamente desde el oeste, interceptando la cordillera casi en ángulo recto. Eso concentra la precipitación en la zona andina con una intensidad inusual.
Cómo funciona y por qué importa la temperatura
El factor más relevante de un río atmosférico no es solo cuánta agua transporta, sino a qué temperatura llega. En invierno, la isoterma 0°C, el nivel donde la precipitación pasa de lluvia a nieve se ubica en torno a los 2.300 metros de altura. Por sobre ese nivel, la precipitación cae como nieve y se acumula en la cordillera. Esa nieve actúa como un depósito que se derrite lentamente en primavera, alimentando los ríos de forma gradual.
En el ZAR de enero de 2021, la isoterma 0°C se ubicó a unos 3.500 metros de altura, aproximadamente 1.000 metros más arriba que en una tormenta invernal típica. Eso significó que la lluvia cayó en forma líquida hasta muy arriba en la cordillera y no hubo nieve que retuviera el agua. Todo el volumen precipitado llegó directamente a los cauces en pocas horas.
Débil en el papel, destructivo en la práctica
Los ríos atmosféricos se clasifican en una escala del 1 al 5 según la cantidad de vapor que transportan. El ZAR de enero de 2021 fue categoría 2, considerado moderado y mayormente beneficioso según esa escala. Sin embargo, produjo aluviones, cortó caminos, dañó 180 viviendas en el cajón y llevó el caudal del río Maipo de 60 a 480 metros cúbicos por segundo en menos de 24 horas.
Un río atmosférico categoría 2, moderado según la escala internacional, fue suficiente para generar uno de los eventos de aluvión más destructivos del cajón en décadas.
La paradoja tiene una explicación técnica. Primero, su carácter cálido hizo que toda la precipitación cayera como lluvia hasta muy arriba, sin amortiguación nival. Segundo, una vez que el ZAR pasó hacia el norte, la inestabilidad convectiva que dejó en la atmósfera generó pulsos adicionales de precipitación sobre la precordillera durante los días 30 y 31 de enero. Fueron esos pulsos, no el ZAR en sí, los que produjeron las mayores intensidades del evento.
Con qué frecuencia ocurre esto en el cajón
Los ríos atmosféricos llegan a Chile central entre cinco y diez veces por invierno, casi siempre asociados a frentes fríos con orientación noroeste-sureste. Los ZAR en cambio, son raros incluso en invierno: uno o dos por año. En verano, el análisis del CR2 sobre 111 años de registros en Santiago muestra que lluvias de la magnitud del 29 de enero de 2021 han ocurrido solo tres veces desde 1911, con un periodo de retorno superior a 40 años.
No hay tendencia creciente en los registros. Pero el evento pasado confirma que puede repetirse. En el Cajón del Maipo, donde los cauces reaccionan con rapidez a la precipitación intensa y las laderas tienen pendientes pronunciadas, un río atmosférico zonal fuera de temporada es una amenaza real, aunque infrecuente.
Información práctica
Los ríos atmosféricos en verano son fenómenos raros pero documentados en el Cajón del Maipo. Ante alertas de la ONEMI por precipitaciones intensas en cualquier época del año, revisar el estado de la Ruta G-25 antes de ingresar al cajón. Los sectores de mayor riesgo de aluvión son las quebradas laterales entre San Alfonso y El Melocotón.